non nomina
XVI
a los padres les creció la frente
los ojos desmesurados más allá de la pena
no acertaban a poner nombre
a la que pasó de la calle
a la caja
sin que nadie notara cuándo quedó
detenido
el paso escolar
el vuelo de las trenzas y el flequillo
una falda de tablas con peto
los furtivos del barrio
no sabíamos si decirnos amigos suyos
casi novios
o mirarnos los rostros envejecidos
un velatorio de niños
entre la calle de los plateros
y la plaza
a la puerta de una tienda
que era el arca de noé
más tarde vimos que se asomaba
a la mirada de la madre
al acento del padre cuando vendía
ambos reían despacio
como tomando un aire de más peso:
respirando por ella
XVII
el aire quedaba trastornado después del incendio
ardía más que una tintorería
un despacho de pan
el almacén de las maderas
era la señal de que la vida se iba a renovar
implacable
atravesando la negrura mojada de los pecios de secano
era el duelo anticipado
de las metamorfosis dolientes
que reptan en silencio y derruyen
las caras de las casas
las aceras los badenes los poyos
las huellas de los pies avezados
y los mismos cuerpos de los caminantes
XVIII
alivio de luto
cuando la ropa vira del negro al malva
o al gris marengo
no hay alivio de duelo:
es un tajo abierto
en el que se ingresa a dar de sí
quebrándose la figura contra el bulto vacío
de quien se fue
antes de permitir que escape
sin dar razón cabal
del abandono
(no devuelve el aliento mío que se lleva
ni el nombre que me sobrepuso
ni el lugar que yo precisamente
ocupaba entre sus palabras)
no hay alivio de duelo
ya no somos completos
ni se pueden recomponer
los escenarios
a los que dimos en llamar nosotros
XIX
hay un duelo mayor alarido mudo
preso de las aristas de la vigilia,
ahoga tanta bruma quieta
se ha desatado la presencia que habita en la sala
ocurre apenas
pero deja una huella que se reconoce de inmediato
como un animal propio
palpar una felpa mullida
entre las yemas del índice y el pulgar un hilo
la insistencia de un cabello sin volumen ni trama
desazonado pasar y repasar
y no se borra no muda
está como testigo de una escena que nunca cometimos
(el gesto de la boca
al comienzo del llanto)
continua caricia de los dedos nonatos
que no tienen mapa
ni piel como destino
(el repliegue de los labios
antes del gemido)
frontera del sueño
se desprende de su borde
una savia y un pulso a los que no hay regreso
la concitación de los relojes de mesa
las ventanas tomadas por el sol
el cuchillo de las calles
ocaso nata agua fría
los dedos con anillos
mecerse entre dos luces
querer la luna antes de las palabras
(el movimiento de los dientes
entre la queja y el mordisco)
XX
regiones de la pérdida:
no damos abasto a recorrer los paisajes derrotados
contamos flores nuevas, casas, catedrales, el aparato todo
del mundo como es
y parece que los ajustes cuadran
las metas son casilleros en la planilla que se van tachando
como si estuvieran cumplidas, colmadas las ambiciones
todo va como va, vive la rueda de la culminación
los desperfectos en el núcleo de lo que hacemos parece
que son daños a lo más colaterales
devastadas regiones de la pérdida
tan dentro
tan normalizadas
que no hay ojos ni caligrafía que las haga legibles
todo se resuelve en negar que haya otra vida
precisamente aquí y ahora
XXI
pero di más que sí lo sabes:
qué te traes en este combate con lo que ya pasó
en mucha parte y lo que no
no hay modo de decir su detenimiento que concita preguntas
qué te traes en este regreso que te condena
a formar sin tiempo alguno
en la cofradía de los amigos de Peter Pan
di eso más que sabes, no lo achaques
a falta de palabras
o a que los conceptos no abrigan la urdimbre de los hechos tenebrosos, desguarnecidos de librillos cosidos, de resmas de papel
que se quedan en blanco como tu misma memoria lerda
como la certidumbre de tener que dar aviso de la pérdida
di lo que sospechas
sin más miramientos
da la voz que te canta de tanto
tanto tiempo atrás
de manera que ya la llamas
tu propia voz oculta
di lo que tocas con las yemas de los dedos
porque no serán formas conocidas
sino la piel de un anfibio detenido en una mesa
la palpitación amagada de los glomérulos
de los vivientes que se han instalado dentro de tu silueta
dilo todo
no aplaces
no calles
no temas